Jane Eyre, tras haber vivido su infancia maltratada por su tia, es internada como pupila en Lowood, donde vive hasta que consigue un trabajo de institutriz en la casa de un "viudo" rico.
Desde que llega a Thornfield, sus días cambian rigurosamente; entre momentos felices y otros demasiado amargos, lucha por su dignidad y por mantener latentes sus principios morales.

