Antoine Berman consigue recuperar en este libro el misticismo y la potencia simbólica de uno de los textos fundamentales sobre traducción del siglo XX: "La tarea del traductor" de Walter Benjamin. Bajo su óptica el comentario está lejos de ser una explicación servil y parafraseadora del texto y se vuelve una reivindicación del acto de traducir como espacio de análisis, interpretación y reflexión propia. ¿Por qué otorgar tanta importancia a lo que se quiere decir? ¿Por qué fagocitar los textos en lengua extranjera en pos de una supuesta claridad? ¿No sería más sensato dejar oír su música, su ritmo, incluso sus rispideces? Berman vuelve a plantear aquí, con un estilo simple de rotunda belleza, una constante de su obra, la necesidad de valorar la "letra" por sobre el "sentido", de hacer de la traducción una práctica más permeable a la voz del otro. Sólo quizás de este modo, como pretendía Benjamin de las mejores traducciones, sea posible percibir en un texto esa "lengua pura" y original perdida en la bruma de los tiempos.
La era de la traducción. "La tarea del traductor" de Walter Benjamin, un comentario fue publicado póstumamente en 2008 y recoge una serie de cuadernos que Berman preparó para un seminario en el Collège International de Philosophie en 1985. Esta es su primera traducción al castellano.
