Françoise Dolto sustituyó el tradicional método del juego o la interpretación de los dibujos por una técnica que consistía en una escucha que comprendía y traducia el lenguaje infantil. Su propuesta radica en que el psicoanálisis debe emplear las mismas palabras que el niño y significarle sus propios pensamientos en esos términos. En sus tesis presentaba dieciséis casos que ilustraban este método que iría ampliando y desarrollando a lo largo de los años.
En este libro, Dolto plantea que la imagen inconsciente del cuerpo es propia de cada individuo, que se forma durante los tres primeros años de su vida y se organiza siguiendo los estadios del desarrollo del niño. Cada etapa de la formación de esta imagen se construye a costa de la aceptación de la castración.
Es fundamentalmente inconsciente y se estructura en el seno de la relación deseante, lingüística y afectiva con el otro.
